Guillermo Morales
El
triunfo fue para el pentacampeón del mundo que superó 2 a 0 a la Argentina con
goles de Diego Tardelli, uno en cada tiempo. De esta manera el
seleccionado dirigido por Dunga se queda con la tercera edición del
superclásico de las américas.
Argentina
tuvo un gran comienzo de partido, unos primeros quince minutos a puro juego,
con llegadas, incluso con penal no cobrado por el árbitro chino, después el
partido se emparejó y con el resultado a favor fue Brasil quien mejor se paró
en la cancha y aprovechó los espacios que concedió Argentina,
además contó con un Neymar imparable para todos los jugadores de la selección
que continuamente recurrieron a las faltas para detenerlo. Por el lado
argentino no hubo ninguna gran actuación, si hubo rendimientos que estuvieron
por debajo de lo esperado.
Por
el lado de los dirigidos por Martino hay varias cosas para analizar, primero la
posición de Messi perdido en el costado derecho, sin entrar casi en juego,
marcado por los rivales y la raya, en ese lugar de la cancha pierde peligro y
pierde peso en el juego, además la selección pierde desborde.
Al primer tiempo de Lio hay que agregarle el penal fallado. En el segundo
tiempo, si tirado por el medio, haciéndose eje del juego, llevando peligro,
juntándose para tocar, igual terminó redondeando un flojo partido, aunque queda
claro que por afuera se lo desperdicia.
El
siguiente punto a mirar es Agüero, o la posición de éste. Según Martino, tanto
Higuain como Agüero son 9 y pelean por ese lugar en la cancha. Pero acá es
donde disiento con el tata, ya que el Kun no es 9 toda su carrera y sus mejores
momentos fueron acompañando a un referente de área.
Lo era Frutos en Independiente, Forlan en Atlético de Madrid, Dzeko en el City
o Higuain en la selección, cada vez que le tocó ser la única referencia en
ataque terminó desentonando, además de hoy estar extremadamente dubitativo en
lugares donde no suele estarlo. Para ser referencia Agüero no puede ser ni
siquiera una alternativa.
El
lugar de Di Maria es otra cuestión, siempre con sacrificio, siendo el más
importante de la selección pero jugando como interno por izquierda termina
pensando menos que yendo por fuera, sus capacidades y su momento lo convierten
en el mejor, aunque hoy fue claramente de mayor a menor.
La
defensa volvió a mostrar viejos problemas, siempre llegando tarde y dando espacios
para que un seleccionado como el brasileño se haga una verdadera fiesta. Las
dudas de siempre de Romero en el arco, le hacen goles de cabeza dentro del área
chica y su falta de continuidad parecen empezar a complicarle la titularidad.
En defensa del arquero está que al mundial llegó casi sin partidos e igualmente
tuvo una muy buena actuación.
Habrá
que empezar a prestar más atención a Biglia, quien con su ausencia demostró lo
importante que es en esta selección y sobre todo con este tipo de planteos donde
son pocos los que marcan.
Argentina
jugó mal, y hay mucho para ver, jugadores directos, rápidos, que van como
flechas para adelante no suelen ser afectos a la posesión que trata de imponer
Martino, tal vez habría que pensar en jugadores de más control
de pelota como lo puede ser Pastore para acompañar en la tenencia a jugadores
que pueden hacerlo pero que no es su característica principal como lo son Messi
y Di Maria. Seguramente Tevez entrará en la próxima convocatoria y pueda
aportar algo más al equipo y se vendrá también alguna renovación en defensa
imaginamos.
Pasó otro superclásico de
las Américas, el tercero ya con todos triunfos para Brasil, aunque este es el
primero que se juega a un partido y con las selecciones clase "A", ya
que los anteriores se jugaron con los jugadores de las ligas locales.
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