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Diego Sancho (@SanchoDiegoo)

Hoy Julian Nagelsmann es famoso en el mundo futbolístico por su juventud, su mérito como innovador estratega y su hazaña de clasificar por primera vez al Hoffenheim a la Champions League. Esto lo logró a pesar de que Eduardo Vargas haya pasado sin pena ni gloria por las filas del equipo ¿Cómo es que el chileno perdió la oportunidad de meterse en la élite europea?

Puede ser que con metro por delante, en el juego aéreo, de contragolpe o incluso solo rematando de larga distancia produzca lo que se espera de él. Pero en Alemania no fue así. Desde que Julian Nagelsmann, el técnico de 30 años, llegó al equipo, solo pudo hacer un gol por Bundesliga. Si un futbolista es dejado al margen para que el equipo rinda por encima de sus capacidades es porque no encaja en la idea de juego del entrenador.

Hay que contextualizar y decir que el joven técnico trajo para su gestión a Adrien Kramaric y Sandro Wagner. ¿Qué diferencia a estos dos puntas de Edu? Su juego sin balón. Nagelsmann buscó una idea de juego acorde a las características competitivas de la Bundesliga. Y desde que llegó Guardiola, los cambios de frente y la recuperación rápida de balón se hicieron muy comunes.

Por eso ideó un método que requiere que cuatro futbolistas se muevan en forma de cuadrado presionando la salida rival, de modo que cuando cambie de frente, siempre haya dos futbolistas cerrando espacios. Un péndulo de presión que oscila siguiendo al balón en búsqueda de su rápida recuperación. Y Vargas no tiene en su registro calidad para presionar, anticipar o cerrar líneas de pases.

Sería irresponsable dar solo una explicación estrictamente táctica para justificar su ausencia. Su ex entrenador germánico dice que “entrenar es 30% tácticas y 70% competencia social”. En ese sentido podríamos matizar que quizá no hubo entendimiento entre el técnico y el jugador. Especular sobre lo que pasa puertas adentro de un camerino es un vejamen moderno del periodismo deportivo del cual esta tribuna no desea alimentar.


Lo que sí nos llama la atención es cómo un equipo de fútbol mundial cambia paradigmas del juego sin que sudamericanos tengan protagonismo. Hoy el Bayern Múnich, dominador actual del concierto alemán, ha emulado principios del juego de Nagelsmann. En la liga en la que mejor se trabaja la presión otro sudamericano es relegado. Ejemplos como estos ayudan a fomentar que esta táctica se tecnifique desde categorías inferiores, por lo menos en Alemania. Queda la incógnita sobre si en Chile estarán cerca entender este concepto y ponerse al día.



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