Luis Inzaurralde
MONTEVIDEO.- Lejos
de las mejores producciones de Uruguay, por el rival y por la etapa de ensayos
y de formación del equipo para 2015 en la que se encuentra el combinado, los
celestes vencieron 3-0 a Omán ayer en el amistoso que cerró la fecha FIFA de
octubre y se adosó al 1-1 del viernes frente a Arabia Saudita.
Los dos goles de Luis Suárez, los minutos
que sumaron los nuevos valores que el DT considera para la selección mayor, el
estreno de Gastón Silva, y las variantes tácticas que probó Tabárez, quedaron
entre los aspectos positivos.
Uno de los grandes cambios que dejó ver la
transmisión por televisión, con todas las limitaciones que tiene para
profundizar en un análisis táctico, el técnico de Uruguay probó con una línea
de tres volantes a las espaldas de Suárez. En el primer tiempo, el equipo
apareció desconectado, falto de ritmo. De Arrascaeta no fue el generador que
ese tridente necesitaba, Rolan no acertó en la medida que debía y
"Cebolla" Rodríguez no generó el vértigo con el que suele desbordar
por izquierda. Entonces, desordenado y poco profundo, Uruguay sufrió el primer
tiempo. Con el ingreso de Jonathan Rodríguez y Gastón Ramírez, el de Peñarol
pasó a jugar con Suárez en ofensiva y el de Hull se transformó en el lanzador
ideal. Fue el promotor de dos de las tres asistencias, para el segundo de
Suárez y el de Jonathan. Al mismo tiempo, Rolan, desde la derecha (el viernes
jugó como volante por izquierda), sumó en el buen manejo del balón y el técnico
tomó apuntes.
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