EFE
La
selección paraguaya de fútbol finalizó hoy una gira asiática para olvidar, con
dos derrotas ante Corea del Sur y China que desnudaron a los guaraníes en toda
su incertidumbre: sin un proyecto estable de futuro y pendientes del
nombramiento del técnico que sustituya a Víctor Genes.
Lo acontecido en los dos
encuentros muestra que Genes no logra trazar un bloque lo suficientemente
estable y que se proyecte como aspirante a cumplir una buena Copa América, el
próximo año en Chile.
Ese es un objetivo que Paraguay
considera vital para recuperar su imagen y rearmar una personalidad dañada tras
la decepción que supuso no clasificarse para el Mundial de Brasil, después de
cuatro participaciones mundialistas consecutivas.
A eso se suma su reciente
caída de 13 puestos en la clasificación de la FIFA, hasta el 60.
La Albirroja debe caer aún
más a finales de octubre, cuando la FIFA anuncie su nueva clasificación, en la
que sin duda pesarán las derrotas ante Corea del Sur (2-1) y China (2-0).
Contra
Corea, en partido jugado el viernes en Seúl, Paraguay perdió de forma
inapelable contra los hombres del alemán Uli Stielike, que aprovecharon sus
grietas en defensa y una preocupante falta de posicionamiento en el campo.
Con todo, el resultado fue
más o menos digerido. Al fin y al cabo jugaban en casa de quien hace el mejor
fútbol de la región y que está en el puesto 32 de la FIFA.
Sin
embargo, costará curar las heridas causadas por China, una advenediza que
aspira a formar parte del concierto futbolístico planetario y que de momento
figura en el lugar 94 de la lista FIFA.
Si
bien es cierto que en ese encuentro, realizado este martes, Paraguay jugó mejor
que contra Corea, y de hecho fue suya toda la segunda parte, en la que pudo
haber empatado, también lo es que su defensa hizo aguas en momentos claves.
Su delantera ha de ser más
valorada por su entusiasmo que por su capacidad de peligro, sin olvidar su
dependencia del eterno Roque Santa Cruz, de 33 años y con más de cien partidos
en la selección.
De hecho, el jugador del
Málaga es uno de los pivotes sobre el que gira el proyecto de Genes, que pasa
por combinar la veteranía con la juventud de quienes se espera lleven el timón
del grupo en Chile y trabajen para la calificación al Mundial Rusia 2018.
El problema es que Genes
no puede contar siempre con los mismos actores, debido a la agenda de partidos
de los clubes.
Sus dos encuentros en Asia
estuvieron condicionados por el calendario internacional de grandes nombres del
torneo local, como Cerro Porteño o Libertad.
Ambos compiten en octavos
de la Sudamericana y, según la prensa local, recelan a la hora de ceder a sus
jugadores a la selección en momentos tan trascendentales para ellos.
Para el tour asiático
Genes recurrió a cinco jugadores de Nacional, que no está en competiciones
continentales y cuyo logro reciente fue llegar a la final de la Copa
Libertadores.
El baile de camisetas se
da también en los paraguayos que militan en otros países, diez de los cuales
participaron en la gira, la misma cantidad que los que juegan en la liga
nacional.
A Genes no le queda otra
que seguir experimentando, hasta que la Asociación Paraguaya de Fútbol (AFP)
defina al nuevo entrenador. La prensa ha conjetura con nombres ilustres como
los argentinos Marcelo Bielsa y Edgardo Bauza.
Genes tiene contrato hasta
noviembre, cuando la AFP elegirá a su nuevo presidente. Pareciera que la
ausencia de un técnico permanente jugara también en contra de Paraguay
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